Saltar al contenido
Solarity

· 3 min de lectura

Tipos de almacenamiento de energía: baterías de litio, flujo y cuál conviene

Guía de los tipos de almacenamiento de energía: baterías de litio (LFP y NMC), flujo, plomo-ácido y más. Cuál conviene para una empresa en Chile.

almacenamientoBESSbateríasenergía empresas

Cuando una empresa evalúa almacenar energía, lo primero que descubre es que "batería" no es una sola cosa. Existen distintas tecnologías de almacenamiento, cada una con ventajas, costos y vidas útiles muy diferentes. Entender los tipos de almacenamiento de energía es el primer paso para elegir la solución correcta —y para sacarle el máximo provecho a una planta solar.

El almacenamiento de energía agrupa las tecnologías que capturan electricidad para usarla más tarde. En la industria, las más utilizadas son las baterías electroquímicas —lideradas por el litio—, aunque también existen soluciones de flujo, mecánicas y térmicas orientadas a distintos usos y escalas.

Baterías de litio: la tecnología dominante en almacenamiento

Las baterías de ion de litio son hoy el estándar para los sistemas de almacenamiento en baterías (BESS) por su alta eficiencia y su costo decreciente. Dentro del litio, dos químicas concentran el mercado:

  • LFP (litio-ferrofosfato): es la química preferida para el almacenamiento estacionario e industrial. Destaca por su seguridad térmica, una vida útil larga (del orden de varios miles de ciclos de carga y descarga) y por no utilizar cobalto. A cambio, tiene una densidad energética algo menor —algo irrelevante cuando la batería vive fija en el suelo de una planta.
  • NMC (níquel-manganeso-cobalto): ofrece mayor densidad energética, por lo que domina en los vehículos eléctricos donde el peso y el espacio son críticos. En almacenamiento estacionario es menos frecuente que la LFP por consideraciones de costo y seguridad.

Baterías de flujo: larga duración y ciclos casi ilimitados

Las baterías de flujo (la más conocida es la de vanadio redox) almacenan la energía en electrolitos líquidos. Su gran ventaja es que desacoplan la potencia de la capacidad: para almacenar más horas de energía, basta con agrandar los estanques. Toleran una enorme cantidad de ciclos con muy poca degradación, lo que las hace atractivas para descargas largas. Su contra es una menor densidad energética y un mayor costo y espacio inicial, por lo que se ven más en aplicaciones de red que en una empresa promedio.

Otras tecnologías: plomo-ácido y almacenamiento mecánico o térmico

Fuera del litio y el flujo, existen alternativas para contextos específicos:

  • Plomo-ácido: la tecnología más antigua y económica, pero con una vida útil y una profundidad de descarga muy inferiores. Hoy queda relegada a respaldos pequeños o instalaciones heredadas.
  • Almacenamiento mecánico y térmico: el bombeo hidráulico, el aire comprimido o las sales fundidas permiten almacenar grandes cantidades de energía a escala de red, pero requieren condiciones geográficas o proyectos de gran envergadura que exceden el alcance de una planta industrial típica.

¿Qué tipo de almacenamiento conviene a una empresa?

Para la gran mayoría de las empresas en Chile que buscan gestionar su energía —recortar peaks, respaldar la operación o guardar excedentes solares—, la respuesta hoy converge en baterías de litio LFP. Combinan la mejor relación entre seguridad, vida útil, eficiencia y costo total de propiedad para un sistema que operará a diario durante muchos años. La decisión relevante ya no suele ser "qué química", sino cómo dimensionar el sistema y bajo qué modelo financiarlo.

El almacenamiento se potencia con energía solar

Una batería por sí sola solo mueve energía en el tiempo; el verdadero salto ocurre cuando se combina con generación propia. Al integrar un sistema de almacenamiento con una planta solar, la empresa guarda de día la energía que su operación no consume y la utiliza de noche o en las horas más caras, acercándose al autoconsumo total. Revisamos ese uso combinado en baterías solares industriales para empresas.

¿Quieres saber qué tamaño de planta y almacenamiento necesita tu empresa? Calcula tu ahorro solar o solicita una evaluación sin inversión con Solarity.

Lectura relacionada